“Las mujeres no quieren venganza, quieren justicia”
Bogotá, 6 de julio de 2009. Así lo dijo Patricia Viseur Selles, abogada y asesora jurídica de género de Naciones Unidas, al referirse a las mujeres víctimas de violencia sexual en conflictos armados durante una conferencia organizada por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en Bogotá.
Patricia Viseur fue Jefe de la sección de asesoramiento jurídico de género y delitos conexos de Naciones Unidas en el Tribunal Penal Internacional de la Haya para la ex Yugoslavia (TPIY) y Ruanda (TPIR). En su paso por Colombia compartió con fiscales de todo el país, su experiencia en la investigación y judicialización de la violencia sexual en los altos tribunales de la Haya, así como las estrategias de investigación de casos e identificación de patrones.
“Yo aprendí del coraje de estos seres humanos”, dijo Viseur. “En el contexto de la guerra, la violación ya no es sólo la violación. Es un crimen contra la humanidad que se manifiesta a través de la violación. Es un crimen de guerra en el que uno es un no combatiente, y el otro es parte del conflicto. En tiempos de guerra, la violación no es el único delito que se comete contra una persona. Pueden haber matado a miembros de la familia ante sus ojos, haber sido detenidos, torturados. La violación durante la guerra no es un delito común, es una grave violación al derecho internacional humanitario”.
Viseur también habló de la importancia de introducir un enfoque de género para adelantar investigaciones y acciones judiciales en casos de violencia sexual en el conflicto armado. “En el Tribunal entendimos como la interpretación del género puede tener un gran impacto en las investigaciones sobre violencia sexual. A partir de allí se desarrolló un marco legal de trabajo, una metodología”.
Han sido los tribunales de Yugoslavia y Ruanda los que han sentado precedentes en el derecho internacional para la judicialización de la violencia sexual en conflictos armados. Naciones Unidas estima que entre 20 y 50 mil mujeres fueron violadas en el conflicto en Bosnia, mientras que en Ruanda lo fueron entre 250 y 500 mil. El mandato del Tribunal para Ruanda determinó que en los casos de violencia sexual se debe enjuiciar tanto a las personas responsables de los actos como a sus superiores que no tomaron las medidas para impedir tales. Fue este Tribunal el que dictaminó en 1998 una sentencia histórica con el caso de Jean Paul Akayesu, al condenar por primera vez la violación como un acto de genocidio y crimen contra la humanidad.
Aunque en Colombia se desconoce aún la magnitud del problema de la violencia sexual en el marco del conflicto y no se ha juzgado aún ningún caso, se estima que todos los grupos armados involucrados en el conflicto armado han usado la violencia sexual como un arma de guerra. En abril del 2008 la Corte Constitucional expidió el Auto 092 en el que afirmó que “la violencia sexual es una práctica habitual, extendida, sistemática e invisible en el contexto del conflicto armado colombiano, así como lo son la explotación y el abuso sexual”.
Al respecto, Christian Salazar, Director de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia, señaló que “en Colombia es especialmente importante hablar sobre la violencia sexual porque no hay la suficiente conciencia en el país sobre el problema. En nuestra última recomendación, de nuestro último informe, hemos dicho que el tema de la violencia sexual contra las mujeres necesita mucha más atención, más investigación, más prevención y esta recomendación ha tenido eco entre el gobierno. Ha admitido que hay una debilidad y que hay que hacer más para sensibilizar a los funcionarios públicos de Colombia en el tema y fortalecer las investigaciones”.
Para ver la conferencia de Patricia Viseur Selles en Colombia, visite http://www.youtube.com/user/OACNUDHColombia
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Francy Barbosa. Correo electrónico: francybarbosa@humanas.org.co . PBX 2325915
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